¡Dibújame un cordero!

Son muchos los ilustradores, pintores y diseñadores que en algún momento de su carrera recalaron en la literatura infantil y en el soporte álbum para satisfacer las necesidades lectoras de sus propios hijos. Este reportaje ofrece un recorrido por la vida familiar de algunos autores más reconocidos. Padres que en su momento crearon un libro para sus hijos y hoy en día ya son clásicos de la literatura infantil contemporánea.

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25 de abril de 2013

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P de papá. Isabel Martins; il. Bernardo Carvalho. Pontevedra: Kalandraka, 2009

P de papá. Isabel Martins; il. Bernardo Carvalho. Pontevedra: Kalandraka. 2009

En 1943 se publicaba en EEUU El principito, una pequeña novela de Saint Exupéry que marcó un antes y un después en la historia de la literatura infantil y juvenil. El protagonista de la novela repetía incesantemente al personaje del aviador: ¡Dibújame un cordero!, una frase aparentemente cándida a la que daremos la vuelta para hablar de cómo las necesidades o anhelos de padres e hijos ponen en marcha el proceso creativo.
Son muchos los padres a lo largo de la historia que en el momento de compartir tiempo de lectura con sus hijos, se dieron cuenta de que aquellos libros , supuestamente infantiles, que sostenían en sus manos no eran los indicados para transmitir valores, compartir experiencias o despertar la curiosidad a alguno a sus hijos. Pero el fenómeno se vuelve más notable en el caso de los padres artistas: ilustradores, diseñadores, pintores…, es en este colectivo donde surgen las bases de lo que se conoce en la actualidad como álbum ilustrado o libro-álbum, un formato nuevo donde además de caber historias con palabras se ampliaba el horizonte de la curiosidad aportando imágenes que facilitaban la comprensión e incentivaban la vocación artística de los pequeños lectores. Pero ¿cómo se llega hasta aquí?.

Hojas de guarda de los álbumes: Leonard (Erlbruch), Chispas y cascabeles (Rand) Babar (Laurent de Brunhoff).

Hojas de guarda de los álbumes: Leonard (Erlbruch), Chispas y cascabeles (Rand) Babar (Laurent de Brunhoff).

Estamos de acuerdo en que la infancia es una etapa del desarrollo humano propia y específica. Este concepto, por básico que nos resulte ahora, no se implanta socialmente hasta el XIX, por lo que hasta entonces los libros para niños no se concebían específicamente para un público infantil. En la Edad Media ya disfrutaban de ediciones ilustradas, de esa época provienen los bestiarios o los alfabetos, y ya en el Renacimiento aparecen las fábulas, con el popular Esopo, uno de los pioneros en el uso de animales personificados. En el XVII, la creación literaria se basa en cierta medida en la tradición oral: mitos, leyendas y cuentos, estos últimos rescatados del “boca a boca” y de la memoria y costumbres populares; es el momento de Perrault y en siglos posteriores de los Grimm y H.C. Andersen, que añadieron a las narraciones el componente fantástico. En la novela, nace el género de aventura con autores como Kipling o Stevenson, destinadas en igual porcentaje al público infantil y adulto.
Todas estas obras propiciaron el ambiente adecuado para la implantación de un nuevo género, con un público bien definido, de lectores más jóvenes, menos experimentados pero no por ello menos curiosos. Así a finales del XIX la literatura infantil da los primeros pasos de lo que será la LIJ actual, ofreciéndonos una visión más amplia de los temas a tratar en estos libros; ya no son libros que pretendan adoctrinar, son libros para el ocio, para disfrutar leyendo al igual que lo hacen los adultos; ya no se habla solo de aventuras o mundos desconocidos, sino que comienzan a leerse los primero libros que hablan de sueños, de miedos, de la vida cotidiana. Es además el momento en que la LIJ cambia su regio formato gracias a las técnicas artísticas, en concreto a la ilustración, donde el texto se acompaña de imágenes que contextualizan la narración y aportan mayor número de matices a la historia. Comienzan a perfilarse las bases conceptuales del álbum y entre los cambios más sustanciales vemos como la ilustración pasa de ser un elemento decorativo a forma parte de la narración, portadora de un significado que complementa y enriquece el texto literario.

Serie de bocetos de Jutta Bauer

Serie de bocetos de Jutta Bauer

A partir de aquí y gracias a estos nuevos formatos, numerosos artistas comienzan a desarrollar proyectos editoriales de diversa índole pero con un único propósito: satisfacer las necesidades de aprendizaje y entretenimiento de sus hijos. El proceso imaginativo marca las huellas de la evolución del libro infantil, un libro que toma como puntos de apoyo los de la propia infancia: todo aquello que el niño ve y oye es almacenado en su imaginación, la semilla de su futura creatividad. Los libros ya no solo son libros para leer, son libros para aprender, para jugar, para tocar, puesto que cuanto más rica sea la experiencia lectora, mayor será en el futuro el material del que dispone la imaginación.
Casi con cada década podríamos afirmar que ha habido un “padre insatisfecho” desde el punto de vista de la creación de nuevos libros. Por unos motivos u otros, la lista de padres y libros que aparece a continuación, viene a confirmar la complejidad del proceso de concepción y creación de un libro infantil. A continuación, pequeñas historias de libros creados por padres para disfrute de sus hijos, una selección de títulos y artistas que cambiaron el rumbo de la LIJ sin más pretensión que ver a sus hijos disfrutar leyendo. Porque el principito no fue el único en pedir que le pintaran “algo”.

Tarjeta de anuncio del nacimiento de los gemelos Graboff. Abner Graboff. 1954

Tarjeta de anuncio del nacimiento de los gemelos Graboff. Abner Graboff. 1954

Pedro Melenas de Hoffman

En 1845, tras buscar en vano por Frankfurt un libro para regalar a su hijo en navidad, Heinrich Hoffman, escritor y médico alemán, vuelve a casa y comienza a dibujarle una serie de historietas, entre ellas Der Struwwelpeter (Pedro Melenas). Tras el éxito obtenido en casa con el libro, Hoffman lo lleva a un editor del que publica 1500 ejemplares coloreados a mano en la primera tirada (se agotan en un mes). Veinte años más tarde había llegado a las 100 ediciones y contaba en su haber con traductores de la talla de Mark Twain. Estas historietas rimadas no eran cursis ni estaban edulcoradas, las ilustraciones eran directas, reales, en ocasiones siniestras. Hoffman secuenció las imágenes de Der Struwwelpeter inspirado por las tiras cómicas del suizo Rodolphe Töpffer, creando un diálogo entre la narración verbal y el diseño de imágenes.

Struwwelpeter, es uno de los libros de mayor éxito en Alemania. Con motivo del 200 cumpleaños de Hoffman, el ilustrador alemán ATAK y Fil rindieron homenaje al clásico con una nueva versión de Pedro Melenas publicada en 2009 por Kein und Aber.

Hoffman, Heinrich. Der Struwwelpeter; adaptación ATAK / Fil. Zürich: Kein und Aber, 2009

Heinrich Hoffman. Der Struwwelpeter; adaptación ATAK / Fil. Zürich: Kein und Aber. 2009

Hoffman, Heinrich. Der Struwwelpeter; adaptación ATAK / Fil. Zürich: Kein und Aber, 2009

Heinrich Hoffman. Der Struwwelpeter; adaptación ATAK / Fil. Zürich: Kein und Aber. 2009

El Babar de Mathieu y Laurent

En los años treinta, un joven pintor y escritor francés de nombre Jean de Brunhoff, es trasladado a un sanatorio debido a sus dolencias; desde allí, enviaba regularmente a sus vástagos, cartas con historias de un elefante (basados en un cuento para dormir que cada noche su esposa Cecile contaba a sus hijos Mathieu y Laurent de 4 y 5 años). Su marchista le pide que transforme esas cartas en libro, haciendo acompañar a esos textos de algunas ilustraciones. Jean de Brunhoff comenzó a diseñar un álbum de características particulares: el formato era más grande del estándar, los colores eran planos, el dibujo minimalista o la letra manuscrita. Brunhoff dio a Babar un tamaño más propio de un elefante que de un libro infantil. Nacía Babar, el pequeño elefante.

Jean de Brunhoff escribió e ilustró seis libros de la serie Babar antes de morir con solo 37 años . Historie de Babar le petit éléphant fue la primera de ellas. Tras su muerte, Hachette compró los derechos de la colección de Babar y el segundo de sus tres hijos, Laurent de Brunhoff continuó ilustrando la serie desde 1946 (a la que aportó 45 nuevas historias).

Jean de Brunhoff. "The hunter has killed Babar's mother." Histoire de Babar, le petit éléphant (The Story of Babar), 1931. Prueba de color con acuarelas.

Jean de Brunhoff. “The hunter has killed Babar’s mother.” Histoire de Babar, le petit éléphant (The Story of Babar). Prueba de color con acuarelas. 1931

Jean de Brunhoff. "Then he buys himself . . . a suit of a becoming shade of green." Histoire de Babar, le petit éléphant (The Story of Babar), 1931. Prueba final color (acuarelas).

Jean de Brunhoff. “Then he buys himself . . . a suit of a becoming shade of green.” Histoire de Babar, le petit éléphant (The Story of Babar). Prueba final color (acuarelas). 1931

Bruno Munari

Bruno Munari, diseñador italiano representante del futurismo, y padre, fue más allá adentrándose en una amplia investigación sobre libros infantiles y arte. Su hijo tenía 5 años y estaba aburrido de que le leyesen una y otra vez los mismos cuentos. Necesitaba nuevos libros, salió a comprarlos y volvió a su casa sin nada. Para Bruno Munari los libros que estaban en las librerías, no eran lo suficientemente atractivos para un niño de 5 años y ¿por qué? porque los editores publican libros para que los compren los padres y a su vez, los padres, cuando compran un libro para sus niños, toman como referencia los libros de cuando ellos eran niños: otra vez Pinocho, otra vez Hansel y Gretel…

Así que se puso manos a la obra. Creó algo más que un libro, puso en marcha una colección de 10 álbumes en formato 24 X 32. Bruno Munari concibió estos libros como una herramienta de aprendizaje experimental, donde se representan animales, personas, cosas que aparecen y desaparecen mediante solapas; además llevaban un mazo de cartas con más información gráfica de la historia narrada, un libro-juego. Mai contento fue el primero de los libros que Mondadori publicó en 1945, y así lo hizo con 6 títulos más. En el año 2006, Corraini, actual editor de toda la obra de Munari, publicó otro par de títulos de la legendaria colección I libri Munari.

Estos libros se vendieron primero en Italia, pero por asuntos de guerra, pasaron a publicarse en EEUU , donde tuvieron una gran acogida y fueron además un éxito de ventas. Munari sabía que estos libros funcionarían porque tuvo a su lado el mejor “tester” que podía imaginar, su hijo. No quería hacer libros falsos, quería libros que funcionaran con los niños, para ello elaboraba maquetas que probaba junto a su hijo. Una vez confirmado el éxito familiar de todos los libros, los llevó a Mondadori.

Bruno Munari. Colección I libri. Corraini Edizione

Bruno Munari. Colección I libri. Corraini Edizione

Iela, Michele y el globo rojo

“Me gustaría llamar la atención sobre las formas,en reacción al bombardeo de imágenes de la televisión”. Iela Mari, 1968

Iela Mari era la esposa del diseñador Enzo Mari. Ambos tuvieron 2 hijos: Michele y Agostina, nacidos a mediados de la década de los 60. Fue por estas fechas cuando Iela comenzó una serie de investigaciones y estudios dedicados a los niños. Sus esfuerzos se dirigían a encontrar un “lenguaje de imágenes” apropiado para la edad preescolar, para niños en fase de aprendizaje, prelectores.

En 1967 se publica Il palloncino rosso, su primer libro infantil originalmente creado a cuatro manos con su hijo. Es un libro innovador, un libro circular- sin principio ni fin-, sin palabras, con una gráfica a base de formas simples y accesibles a los niños, todo ello envuelto con un diseño minimalista. El globito rojo (título de la edición en español, publicado por Kalandraka) revolucionó el panorama de la literatura infantil por su sencilla y a la vez llamativa propuesta gráfica, e inició un estilo casi abstracto marcado por la ausencia de realismo y la simplificación cromática.

En una entrevista de 1985 para La Revue des libres pour enfants, Iela afirmó: “Imaginé estos álbumes porque no encontraba libros que me interesaran para mis propios hijos”

Il palloncino rosso. Iela Mari. Milano: Emme Edizioni. 1967

Il palloncino rosso. Iela Mari. Milano: Emme Edizioni. 1967

El globito rojo. Un cuento de Iela Mari por Guillermo Vázquez.

 

Paul & Ann Rand

Paul Rand fue uno de los diseñadores más influyentes del XX. Fue el creador de los famosos logos de marcas como IBM, UPS o la cadena de televisión americana ABC. Entre sus referentes, Cézanne, Klee, Kandinsky, Tschichold o la Bauhaus.

Fue autor, junto con su esposa Ann (Ann Elizabeth Ozbekhan), de cuatro libros infantiles. El talento de Ann Rand para el lenguaje, unido a las plástica brillante de Paul, llevaron sus libros a la categoría de clásicos de la literatura infantil.

En la composición de imágenes hay un uso muy puntual de la línea, se intercala el collage, los objetos tienen formas irregulares y los colores son planos. Es pues, un lenguaje visual sintético, indiscutiblemente ligado al mundo del diseño gráfico, que lejos de mostrarse frío, está cargado de expresividad. Sus libros desprenden una ternura que tal vez se deba a la cercanía con el lector al que iban dirigidos: su hija Catherine, que solo era un bebé mientras sus padres hacían estos álbumes de clara intención pedagógica y didáctica; más allá de diseñar libros para niños papá Rand quería libros para jugar y leer con los niños.

Sé muchas cosas (1956) fue el primero de sus álbumes, Chispas y cascabeles (1957) es una oda a las palabras, El pequeño 1 (1962) un libro para contar y más cosas, y Listen, Listen (1970) no publicado hasta el momento en español, es un libro para ver, escuchar y disfrutar de ambos sentidos.

Paul & Ann Rand

Paul & Ann Rand

Abner Graboff

Abner Graboff fue uno de los grandes del Mid-Century americano. Un tipo de gran talento, pero extremadamente discreto. En 1951, conoció y contrajo matrimonio con Vivian, con la que tuvo 3 hijos- dos de ellos gemelos-.
Abner comenzó a trabajar de diseñador freelance. Encontró un trabajo cómodo en la temprana televisión, para la que llegó a hacer cientos de gráficas. En uno de sus proyectos, desarrolló el logotipo de la cadena CBS, pero la gloria se evaporó en el momento en que la entonces directora de arte de la cadena se adjudicó la autoría y a él no se le reconoció su trabajo. Desengañado con el star system, Graboff se pasó a la creación de cubiertas para libros, con lo que se hizo muy popular.
Como no podía parar de trabajar, ya que tenía una familia con 3 bocas a las que alimentar, poco a poco comenzó a estar más presente en su trabajo la ilustración infantil. ¡Graboff ilustró más de 30 álbumes en veinte años! pero nunca llegó a hacerse famoso y sacar dinero de ello puesto que su agente literario era bastante apático y no ayudó al ilustrador con la promoción de los libros, cosa que por otro lado, él detestaba. El primero de todos ellos, vio la luz en 1954 y su título fue The sun looks down
Graboff fue un ilustrador, diseñador y director de arte que además de la pasión que derrochaba en su trabajo, enloquecía con los niños, los amaba profundamente. Sus hijos dicen de él que cuando estaban aprendiendo a leer y les daban libros en la escuela primaria, les aburrían; todos les parecían insípidos al lado de los monigotes e historietas que su padre les dibujaba. Sus hijos no conocían los libros de Beatrix Potter, Maurice Sendak ni los otros álbumes que los niños de su escuela leían; ellos leían los libros que su padre ilustraba, unos libros que les fascinaban.

I Know An Old Lady. Alan Mills; il. Abner Graboff. NY: Scholastic. 1961

I Know An Old Lady. Alan Mills; il. Abner Graboff. NY: Scholastic. 1961

Wolf Erlbruch y los miedos de Leonard

Wolf Erlbruch es un diseñador gráfico alemán que ha escrito e ilustrado algunos de los libros considerados clásicos contemporáneos de la LIJ, como El topo que quería saber quien se había hecho aquello en su cabeza, El pato y la muerte o El nuevo abecedario.

Desde mediados de los 70, tras finalizar su formación en diseño gráfico, Erlbruch se dedicó a la ilustración editorial y publicitaria. En 1985, Peter Hammer, el editor alemán le convenció para que ilustrara Der Adler, der nicht fliegen wollte, un texto de James Aggrey. Fue un éxito de crítica y el primer escalón en su carrera de ilustrador de libros infantiles.

Ese mismo año nació Leonard, su hijo. Con el entusiasmo propio de padre primerizo, Wolf Erlbruch pensó en lo maravilloso que sería escuchar a su hijo diciendo:” mira, este libro lo ha hecho mi papá”. Una sentencia que marcaría el resto de su carrera.

Leonard cumplió 6 años, momento en el que afloraron de manera preocupante algunos de sus miedos. El peor de sus temores sin duda: los perros. Al pequeño Erlbruch le encantaban los perros pero por otra parte le aterrorizaban, así que para calmar sus ansias cada día dibujaba 25 perros furiosos incluso, se dibujaba a él mismo convertido en perro, algo que en el cuento que creó su padre, se hizo realidad. Leonardo es una foto familiar de los Erlbruch.

Leonard, tras vencer el miedo a los perros, donó las series de ilustraciones de perros furiosos a su padre, que las usó en la composición de las guardas. Hoy Leonard tiene ya 28 años e ilustra libros, como su padre.

Leonardo. Wolf Erlbruch. Barcelona: Takatuka, 2008

Leonardo. Wolf Erlbruch. Barcelona: Takatuka. 2008

Jutta Bauer: ¡Gracias Jasper!

Diseñadora y dibujante alemana que comenzó su carrera como caricaturista. Peter Arno, Tomi Ungerer o Sempé ayudaron a Jutta a definir un estilo propio marcado por el trazo abocetado, la pasión por el color y los formatos diminutos.

Tras realizar trabajos de ilustración para libros de otros autores, en 1995 Jutta Bauer creó íntegramente su primer libro infantil, Abends, wenn ich schlafen geh, algo similar a un librito de oraciones hecho de unas cuantas frases escritas con incorrecciones…no eran las frases de Jutta, eran frases de la habitación de su hijo, Jasper.

Cuando Jasper cumplió 10 años, Jutta regaló a su hijo un montón de libritos hechos de recuerdos y sensaciones que fue guardando en su corazón desde que este nació. Durante el discurso de aceptación del premio Hans Christian Andersen en 2010, dedicó estas palabras a Jasper:

“Muchos de mis seres queridos están ocultos en mis libros, como mi padre y mi abuela (el ángel) en El ángel del abuelo, y por supuesto, encontrarán en mis libros, disfrazado de pingüino, de oso o de niño, al ser que más amo: mi hijo Jasper. Así que gracias a él por acompañarme esta noche.”

Madrechillona, La reina de los colores o Selma, son solo una pequeña muestra del conjunto de su trabajo. Más de 15 años de trayectoria que han servido a Jutta Bauer para aprender lo siguiente: “si quieres hacer un buen trabajo, libros e ilustraciones, trata de conservar un poco de niño en tu interior. Sé simple y auténtico, sé genuino. Eso es todo lo que puedo decir.”

Jutta Bauer. Selma

Jutta Bauer. Selma

Katsumi Komagata

Katsumi Komagata es un artista gráfico japonés que ha desarrollado trabajos en el ámbito del diseño gráfico, la ilustración y las artes plásticas. Trabajó durante años para el Nippon Design Center, de ahí se trasladó a Nueva York y tras cinco años de trabajo consiguió en 1982 la medalla de plata del Club de Directores de Arte. En el 1986 regresó a Tokio y puso en marcha One Stroke, su propia agencia y proyecto editorial.

En 1990, inspirado por el nacimiento de su hija, Komagata comienza a trabajar en un proyecto para relacionarse con ella de una manera más estrecha, para lo que crea Little eyes, 10 sets de juegos visuales, poemas de papel con los que provoca y observa las reacciones y sensaciones que tiene la pequeña al descubrirlos. No esperó a que la niña tuviese necesidad de leer, sino que diseñó su primer libro para estimular la percepción de su hija recién nacida, a través de la primera forma que los pequeños reconocen, el círculo ( por analogía con el seno materno).

El diseñador japonés usa para sus piezas papel de colores de diferentes texturas, los dobla y corta siguiendo la tradición del origami, y obtiene como resultado figuras tridimensionales a partir de las superficies planas del papel. Por todo esto, los lectores de los libros de Komagata disfrutan de una doble experiencia, la visual y la táctil.

A Little eyes le siguieron muchos más libro-objeto, con los que Katsumi Komagata pretende los siguientes objetivos: estimular la curiosidad e imaginación de los niños, despertar su sentido estético y fomentar la interacción creativa entre padres e hijos.

Katsumi Komagata. Colección Little Eyes. One Stroke

Katsumi Komagata. Colección Little Eyes. One Stroke

A la découverte de Katsumi Komagata. Médiathèque CCRY

 

Fuentes:
- Giorgio Maffei, Munari: I libri. Milán: Edizione Sylvestre Bonnard, 2007. [Actualmente pertenece al catálogo de Corraini]
- Van der Linden, Sophie. Lire l’album. Le Puy en Velai: L’atelier du poisson soluble, 2006
- http://lajoieparleslivres.bnf.fr/06_revues_en_ligne/061_rlpe/Presentation_rlpe.htm
- http://www.kalandraka.com/fileadmin/images/books/dossiers/El-globito-rojo-C_01.pd
- http://vimeo.com/12772228
- http://www.corraini.com/munari.php
- http://www.paul-rand.com/
- http://barbara-fiore.com/index.php/libros-archivos/chispas-y-cascabeles/
- http://wardomatic.blogspot.com.es/2009/06/art-life-of-abner-graboff.html
- http://www.goethe.de/ins/es/lp/kul/mag/lit/kin/es9323917.htm
- http://www.lanacion.com.ar/m2/1439737-cuentos-para-todo-el-mundo
- http://revistababar.com/wp/entrevista-a-jutta-bauer/
- http://www.one-stroke.co.jp/
- http://filustra.com/katsumi-komagata/
- https://www.youtube.com/watch?v=gCDJj8M-nXU

 

Piu Martínez
Piu Martínez
Lectora, Librera, Bibliotecaria y Editora Junior [a este paso se jubilará antes de llegar a Senior]. A ratos vive fuera de los libros y dentro de una campervan.

13 comentarios

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  1. unchatbotte

    és fabulós l’article. gràcies Piu!
    glòria

  2. Fantastica recopilación Piu – como siempre tus artículos: estimulantes, interesantes y bonitos!

    Saludos,
    Susan

  3. Francesc Cornadó

    Sensacional, ilustrativo, ilustrado, muy bueno.
    Felicidades
    Francesc Cornadó

  4. Javier Cañas

    En esas “búsquedas” de agujas en pajar por la web, me encontré con tu artículo, así que de una me salté de la Pequeña ciudad para acá. Maravilloso por partida doble, por los procesos de estos ilustradores/diseñadores/artistas y por la búsqueda de como educar a los hijos.
    Y regreso a la Pequeña ciudad…

    • Piu

      Gracias Javier, es un placer recibir visitas, aquí, allí…
      Un saludo

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